La Fiscalía de Guatemala allanó este martes la finca de la secta Lev Tahor, un grupo judío ultraortodoxo, acusado de abusar sexualmente de niños, informó la institución, que señaló que los líderes religiosos les impidieron conversar con los menores.
A finales de agosto, las autoridades intentaron verificar el estado de los menores, pero los miembros de la comunidad restringieron el acceso a la propiedad, situada en el municipio de Oratorio, unos 60 km al suroeste de la capital, donde la secta se asentó en 2016.
Al finalizar el allanamiento, el funcionario señaló que pudo observar a los niños «que habitan el lugar, sin embargo, la oposición presentada por la comunidad impidió la interacción con ellos».
En el operativo participaron fiscales, policías y un equipo multidisciplinario conformado por psicólogas y trabajadoras sociales de varias instituciones.
La Procuraduría General de la Nación (abogado del Estado) indicó en agosto que había recibido denuncias, varias de ellas anónimas, contra este grupo que se instaló en Oratorio tras ser expulsado de un pueblo indígena en 2014 por conflictos con lugareños y pasar un tiempo en un edificio de la capital.
El grupo se asentó a Oratorio tras un allanamiento de fiscales y policías a su edificio y otros inmuebles suyos a petición de Israel en busca de una niña y para determinar si había casos de maltrato infantil.
