«Los investigadores siguen tomando declaraciones y analizando todas las pruebas disponibles para reconstruir el desarrollo de los hechos, establecer todas las circunstancias del suceso y determinar el móvil», explica la policía keniana en un comunicado.
«Los primeros elementos de la investigación permitieron identificar a ocho alumnas como posibles sospechosas en relación con la preparación y ejecución del presunto incendio provocado», quienes «fueron arrestadas y se encuentran actualmente bajo custodia policial», añadió la policía.
Dieciséis exalumnas murieron y 79 resultaron heridas en el incendio declarado en la madrugada del jueves en un dormitorio de la escuela femenina Utumishi de Gilgil, situada a unos cien kilómetros al norte de Nairobi.
Según la policía, los dieciséis cuerpos fueron hallados en el dormitorio incendiado, ubicado en la planta superior de un edificio de dos niveles que podía albergar a 270 alumnas en 135 litros.
Hasta ahora no se precisa cuántas internas se encontraban en el dormitorio en el momento del incendio.
Los investigadores continúan trabajando para «determinar el punto de origen del incendio, analizar las huellas de combustión, identificar posibles fuentes de ignición, la presencia de algún acelerante y evaluar las instalaciones eléctricas (…) con el fin de establecer la causa y el desarrollo exacto de los hechos», aseguró la policía.
Muchos estudiantes viven en internados en Kenia, herencia de los misioneros y de la colonización británica.
