De acuerdo con las investigaciones, el imputado aprovechaba los días que el menor quedaba bajo su cuidado para cometer los usos, amenazándolo para evitar que contara lo sucedido.
Años después, el menor decidió contarle a una persona cercana e inmediatamente interpusieron la denuncia que permitió la captura de este sujeto.
La condena fue impuesta por el Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel.
