En el 2021, la víctima llegó al negocio familiar para apoyar en las labores que fueran necesarias. Héctor Enrique Escobar Aguilar, quien trabajaba en el lugar, aprovechaba los momentos en que estaba a solas con la menor para acercarse a ella.
Tiempo después, el imputado comenzó a abusar sexualmente de la víctima. La menor contó a uno de sus familiares sobre los ataques que sufría y rápidamente interpusieron la denuncia.
La condena fue impuesta por el Tribunal Segundo de Sentencia de San Salvador.
