A este 9 de septiembre, fecha de finalización de la vigencia del Estatus de Protección Temporal (TPS, en inglés) para El Salvador, más de 170,000 connacionales que viven en Estados Unidos (EUA) protegidos bajo el programa llegan en completa incertidumbre sobre su futuro. Algunos comenzaron a recibir notificaciones de sus empleadores sobre la finalización de sus contratos, mientras que otros se anticiparon a cualquier decisión y ejecutaron su autodeportación.
Hasta el cierre de esta nota, ni el Departamento de Seguridad ni el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EUA habían emitido un anuncio oficial sobre la cancelación o continuidad del programa, pese a que la Ley del TPS obliga al Gobierno estadounidense a notificar una decisión 60 días antes del vencimiento de la última designación.
El TPS brinda a las personas autorización para trabajar. El mes pasado, USCIS publicó un anuncio señalando que las autorizaciones laborales para salvadoreños bajo el programa vencen también este 9 de septiembre, lo que deja a muchos beneficiarios dentro del sector formal en vulnerabilidad a los despidos.
De acuerdo con expertos, los beneficiarios del TPS podrían enfrentar los siguientes escenarios.
El Gobierno de los Estados Unidos podría publicar en el Registro Federal y el portal del USCIS la notificación de cancelación del estatus para El Salvador. En este caso, las personas no son deportadas inmediatamente, se otorga un plazo para salir del país de forma ordenada.
Aunque es la opción menos probable, hay quienes aún tienen la esperanza de que el Gobierno de Donald Trump anuncie la prórroga del programa. En este caso, se tendría que definir el nuevo plazo de vigencia y las fechas para la reinscripción al mismo.
Es posible que, incluso vencida la vigencia del TPS, no anuncie una decisión hoy. En este caso, algunos abogados señalan que el plazo se extendería automáticamente por seis meses, pero otros llaman a la cautela, pues esta norma no se ha cumplido en otros casos durante la administración Trump.
