Roberto Martínez Guzmán fue condenado a 50 años de cárcel por el homicidio de su hijo de cinco meses, hecho registrado en el cantón y calle Palo Grande, en el distrito de Rosario de Mora, San Salvador Sur.
El Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador lo encontró responsable de homicidio agravado en calidad de autor directo. En la vista pública, la Fiscalía General de la República probó que hubo alevosía, abuso de superioridad con violencia extrema por parte de Martínez Guzmán, quien se aprovechó de la vulnerabilidad y las condiciones de salud del niño.
En el juicio se conoció que el niño nació de forma prematura y en condiciones críticas de salud que lo mantuvo por un prolongado tiempo hospitalizado.
Pero el 26 de septiembre de 2024, tras recibir el alta médica los padres fueron instruidos para que estuvieran llevándolo a control de seguimiento al Hospital Nacional Saldaña, pero las esas indiciaciones no fueron acatadas.
