Un cabecilla de la pandilla 18 y otros tres terroristas que delinquían en Ilopango, fueron sentenciados a penas que oscilan entre los ocho y 52 años de cárcel.
La mayor cantidad de años fue impuesta a Diego Alejandro Romero de Paz, alias «Little Happy», el Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado de San Salvador ordenó prisión de 52 años por los delitos de organizaciones terroristas en perjuicio de la seguridad del Estado, limitación ilegal a la libertad de circulación y privación de libertad.
En la acusación que presentó la Fiscalía General de la República se estableció que Romero de Paz, es el segundo palabrero de la célula territorial Tiny Locos Sureños que delinquía en la urbanización Jardines de Sel Sutt, del distrito de Ilopango.
El pandillero era quien tomaba las decisiones de los delitos que iban a cometer en la zona y tenía el control de esa estructura de la facción sureña que por décadas consumó una serie de hechos criminales.
La jueza que conoció la causa penal lo encontró responsable de privar de libertad a una menor de edad, a quien obligaban a sostener una relación sentimental con un pandillero que estaba recluido en un centro penal.
