El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) informó el miércoles que existe una probabilidad muy alta de crecidas y desbordamientos en varias cuencas hidrográficas del país debido a las lluvias registradas durante la jornada y las condiciones de humedad acumulada en los suelos.
Según el reporte hidrológico emitido a las 5:30 de la tarde del miércoles, las regiones hidrográficas de Lempa Alta, Lempa Media, Lempa Baja, Cara Sucia-San Pedro, Mandinga-Comalapa, Estero de Jaltepeque, Bahía de Jiquilisco y Sirama presentan probabilidad muy alta de desbordamientos. En igual condición se encuentran los ríos Grande de Sonsonate, Paz, Jiboa y Grande de San Miguel.
Además, el río Goascorán registra una probabilidad alta de crecidas y posibles desbordamientos, de acuerdo con el análisis realizado por especialistas del MARN, que toma en cuenta la precipitación acumulada, la humedad de los suelos, los niveles observados en los ríos y el pronóstico meteorológico.
Las autoridades advirtieron sobre una probabilidad muy alta de inundaciones urbanas, afectaciones a infraestructura, daños en medios de vida y riesgo para la población en distritos costeros y cercanos a ríos y quebradas. Entre las zonas más vulnerables figuran Jujutla, San Francisco Menéndez, Santa Isabel Ishuatán, Chiltiupán, Jicalapa, Tamanique, Zacatecoluca, Tecoluca, Jiquilisco, Puerto El Triunfo, Chirilagua, Conchagua, Pasaquina y San Alejo.
Asimismo, el informe identifica una probabilidad alta de inundaciones y desbordamientos en decenas de municipios de Ahuachapán, Santa Ana, Sonsonate, Chalatenango, La Libertad, San Salvador, Cuscatlán, La Paz, Cabañas, San Vicente, Usulután, San Miguel, Morazán y La Unión.
El MARN destacó que las lluvias previstas para las próximas horas podrían incrementar los niveles de ríos y quebradas de respuesta rápida, especialmente en sectores montañosos y urbanos donde existe saturación de humedad en el terreno.
La institución también alertó sobre un aumento en la altura y fuerza del oleaje a lo largo de la costa salvadoreña. Esta condición podría dificultar el drenaje natural en las desembocaduras de los ríos y elevar el riesgo de inundaciones en comunidades cercanas a bocanas y esteros.
