El presidente de Estados Unidos endureció nuevamente su discurso contra los cárteles del narcotráfico que operan en la región. Durante una reunión de gabinete este martes, Donald Trump aseguró que los ataques terrestres contra estructuras criminales en Venezuela podrían iniciar “muy pronto”, dejando entrever una posible escalada militar en el Caribe.
“Vamos a acabar con esos hijos de perra”, afirmó el mandatario, al referirse a los grupos criminales que —según él— utilizan territorio venezolano como plataforma para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Trump sostuvo que las operaciones terrestres serían más efectivas: “En tierra es mucho más fácil. Conocemos las rutas que toman. Lo sabemos todo sobre ellos. Sabemos dónde viven. Sabemos dónde viven los malos. Y vamos a empezar con eso también muy pronto”.
El presidente también lanzó un mensaje a gobiernos de la región, advirtiendo que cualquier país que permita el tráfico de droga hacia EE. UU. “está sujeto a ataques”. Consultado específicamente sobre Colombia y la producción de cocaína, respondió: “Cualquiera que lo haga y las venda en nuestro país está sujeto a ser atacado”. Añadió que “Colombia tiene fábricas enteras de cocaína, cualquier país que hace eso es susceptible de ser atacado, no solo Venezuela”.
Polémica por el segundo ataque a una supuesta narcolancha
Las declaraciones de Trump se producen un día después de que la Casa Blanca defendiera la legalidad del segundo ataque contra una presunta embarcación de narcotraficantes en el mar Caribe, ocurrido durante una operación militar estadounidense en septiembre.
El Gobierno informó el lunes que la orden fue emitida por el vicealmirante de la Marina, Frank “Mitch” Bradley, y que el ataque “estaba dentro de su autoridad y de la ley”. Sin embargo, la operación ha generado un fuerte escrutinio bipartidista en el Congreso, luego de que The Washington Post revelara que el entonces secretario de Defensa, Pete Hegseth, habría dado una orden verbal de “matar a todos” los ocupantes de la embarcación.
Hegseth defendió este martes su actuación, citando la “niebla de guerra” como causa de su percepción de que no había supervivientes cuando se ejecutó el segundo ataque.
Expertos legales han advertido que el Ejército estadounidense habría incurrido en un crimen de guerra si se hubiera asesinado a sobrevivientes del primer ataque. Trump respaldó a su secretario el domingo: “Pete dijo que no ordenó la muerte de esos dos hombres”, afirmó. “Y yo le creo”.
Se espera que el vicealmirante Bradley ofrezca este jueves una sesión informativa clasificada a los legisladores encargados de supervisar las operaciones militares.
La respuesta de Petro: “Lo invito a Colombia”
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reaccionó rápidamente a las palabras de Trump, lanzándole una invitación cargada de ironía y desafío. “Lo invito a Colombia”, expresó, para que —según dijo— “participe en la destrucción de los nueve laboratorios diarios” que su Gobierno asegura desmantelar. Petro afirmó además que Colombia ha eliminado “sin misiles” un total de 18,400 laboratorios, y advirtió al mandatario estadounidense: “Venga a Colombia, lo invito […] Pero no amenace nuestra soberanía porque despertará el Jaguar”.
El presidente colombiano también defendió los esfuerzos antidrogas de su país: “Ya me calumnió, no continúe por ahí. Si un país ha ayudado a detener miles de toneladas de cocaína para que no la consuman los norteamericanos, ese es Colombia”.
La tensión entre ambos gobiernos se intensificó desde noviembre de 2025, cuando Petro ordenó suspender la cooperación de inteligencia con Estados Unidos, en respuesta a los ataques estadounidenses contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico tanto en el Caribe como en el Pacífico.
