El presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó este miércoles que la infiltración del crimen organizado en las instituciones del Estado constituye actualmente “el mayor peligro” para el país. Durante un acto público, el mandatario instó a todas las entidades estatales a “cortar todo lazo” con funcionarios involucrados en actividades ilícitas, sin importar su rango o función.
«Hacia el futuro, indudablemente, hay que quitar el mayor peligro: el que funcionarios del Estado –estén uniformados o no– se vinculen a actividades ilegales sin abandonar el Estado mismo, tratando de subordinar el Estado al crimen. Si el poder lo tiene el crimen, el crimen poderoso construye un genocidio. No es lo mismo un delincuente aislado del poder que un delincuente con poder», advirtió Petro.
El mandatario instruyó a los organismos de inteligencia, contrainteligencia y acción penal a romper cualquier vínculo de servidores públicos con estructuras criminales, especialmente aquellas relacionadas con el narcotráfico. Aseguró que esta depuración institucional es indispensable para evitar que grupos armados ilegales capturen espacios de poder.
«Eso es fundamental si queremos ganar esta guerra. Porque se ha convertido en guerra, dado que los narcotraficantes han construido grupos armados privados con cierto potencial militar, que tiene que ser controvertido por el potencial militar de la nación», señaló.
“La Justicia también está infiltrada”
Petro también cuestionó la lentitud del sistema judicial para avanzar en los procesos sobre colusión entre funcionarios y redes criminales. Según afirmó, la demora responde a que la Justicia también presenta infiltración por parte del crimen organizado.
«He dedicado 10 años de mi vida a descubrirlos. Por ahí están en YouTube los debates. En ninguno se me señaló que me había equivocado. En el día de hoy, puedo decir que en todos acerté, pero la Justicia es lenta, porque la Justicia también está infiltrada», recordó, haciendo referencia a las investigaciones que lideró como congresista sobre los nexos entre políticos y grupos paramilitares.
Aquellas denuncias, que marcaron un punto de quiebre en la política colombiana, dieron origen al conocido escándalo de la “Parapolítica”. Con el tiempo, varias de las personas señaladas por Petro fueron procesadas y condenadas por sus vínculos con organizaciones armadas ilegales que operaban bajo la protección de sectores del Estado.

