Este miércoles por la noche fue ejecutado el reo hispano tras una larga batalla legal sobre su último deseo antes de morir.

John Henry Ramírez fue sentenciado a muerte por matar a Pablo Castro, de 46 años, empleado de una tienda de conveniencia, en 2004. Los fiscales dijeron que Castro estaba sacando la basura de la tienda en Corpus Christi cuando Ramírez le robó $1.25 y lo apuñaló 29 veces.

El asesinato de Castro tuvo lugar durante una serie de robos; Ramírez y dos mujeres habían estado robando dinero después de una borrachera de tres días. Ramírez huyó a México pero fue arrestado tres años y medio después.

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