William P., en abril de 2018, cuando su hija tenía 15 años de edad, comenzó a tener abusos sexuales hacia ella, tocando sus partes íntimas. Después, en 2019, la violó de forma continua.
El sujeto aprovechaba llegando a la casa donde la menor vivía con su madre, cuando esta andaba trabajando, debido a que él nunca vivió con ellas.
Por los anterior fue sentenciado a 13 años y cuatro meses por violación y a tres años por acoso sexual, por el Tribunal Sexto de Sentencia de San Salvador.
