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El informe número tres del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales indicó que las lluvias a causa de la Tormenta Tropical «Bonnie» se incrementarán a partir de este sábado y serán de tipo temporal para mañana.

«Durante el sábado 2 y domingo 3 de julio, Bonnie, pasaría frente a las costas pacíficas de Centroamérica como tormenta tropical y con posibilidad de convertirse en huracán al suroeste del istmo de Tehuantepec, eso causará que -en El Salvador- las lluvias se intensifiquen entre moderadas a fuertes y que el domingo sean tipo temporal».
Informe número 3 del MarnPara hoy se esperan lluvias de «moderada a fuerte intensidad» de formas dispersas a generalizadas, siempre con énfasis en la zona volcánica y costera. Mientras que el viento rondará entre los 20 y 30 kilómetros por hora hasta los 40 y 60 kilómetros por hora.

Y aunque el cielo se mantendrá nublado, las temperaturas diurnas se mantendrán cálidas y en algunos lugares «agradables».

El clima para el domingo será de más intensidad en las lluvias, y en algunos lugares con tormentas eléctricas.

Ayer, la dirección nacional de Protección Civil elevó a amarilla la alerta por lluvias en 29 municipios costeros y mantuvo la alerta verde en el resto del país.

La alerta amarilla se declara cuando hay un 50 % de probabilidad de afectación por el evento natural, logrando dar un mayor grado de certeza de peligro, según el reglamento de la Ley de Protección Civil.

Ayer, la alcaldía municipal de San Salvador activó 17 albergues preventivos y señaló a unas 30 comunidades en vulnerabilidad, donde transitan los ríos capitalinos como el Arenal de Montserrat, Acelhuate, y el Arenal Tutunichapa.

Nicaragua y Costa Rica

La tormenta tropical «Bonnie» mantenía anoche en alerta a Nicaragua y Costa Rica, donde poblaciones de sus costas caribeñas se resguardaron ante el riesgo de fuertes lluvias, inundaciones y vientos.

Bonnie se localizaba a 160 kilómetros al este-sureste de Bluefields, principal puerto de la costa del Caribe sur de Nicaragua, donde las autoridades agilizaban los planes de evacuación.

«Fuertes lluvias han iniciado en Nicaragua y Costa Rica» y seguirán hasta el sábado, indicó el CNH, que agregó que «la marejada ciclónica podría elevar los niveles de agua hasta de 1 a 3 pies por encima de los niveles normales de la marea a lo largo de la costa inmediata de Nicaragua».

«Después de tocar tierra, es probable que la tormenta se debilite a corto plazo, pero que se fortalezca más tarde este fin de semana y para principios de la próxima semana sobre el este del Pacífico» precisó el CNH.

En tanto Costa Rica elevó el estatus de «vigilancia de tormenta tropical» a «alerta» para una parte de su costa en el Pacífico, aunque por ahora descarta riesgos en su territorio.

Unas 700 personas han sido evacuadas de zonas caribeñas, preventivamente.

Evacuaciones

El sistema de prevención de desastres de Nicaragua Sinapred declaró una alerta verde y amarilla «por los daños que pueda ocasionar la tormenta tropical Bonnie al momento de su impacto, tránsito y salida por las costas del Pacífico».

Mientras, se han realizado evacuaciones en todo el país cumpliendo con los planes «con mucha seriedad y serenidad (…) para defender la vida», dijo la vicepresidenta Rosario Murillo a medios oficiales.

Evacuaciones en Blufields, Nicaragua. / Oswaldo Rivas, AFP.
Evacuaciones en Blufields, Nicaragua. / Oswaldo Rivas, AFP.

En Bluefields, una importante ciudad portuaria de casi 60,000 habitantes, continuaban las medidas de prevención. Se establecieron 34 albergues y se visitaron los puntos críticos que requerirán ser evacuados, dijo el portavoz de la Cruz Roja del Caribe sur, Denis Bravo.

Pobladores de comunidades de Río Maíz y Monkey Point, al sur de Bluefields, se trasladaron en la noche del jueves y mañana del viernes a albergues que las autoridades han establecido en esa ciudad para resguardarse de la tempestad.

«Estamos trayendo a la gente de Monkey Point porque sabemos que el viento por esos lados será fuerte y ellos están cerca del mar».
Carla Martín.
Vicealcaldesa de Bluefields, Nicaragua.

Soldados trasladaron en lanchas a mujeres y niños de Monkey Point, ubicado a unos 15 km al sur de Bluefields y donde se estima viven unas mil personas.

Transportistas y pescadores llevaron sus embarcaciones a un lugar seguro, mientras la población terminaba de abastecerse con víveres y plásticos.

Por la tarde, salieron las últimas lanchas con pobladores de Bluefields a Kukra Hill, un lugar alejado de la costa, donde sus habitantes dicen que se sienten más seguros.

«Allá hay más bosques y montaña» para refugiarse, dijo a la AFP Teodoro Mendoza, de 50 años, mientras esperaba partir, sentado en una lancha repleta de pasajeros.

Una mujer y su hija caminan en un refugio temporal en Blufields, por la tormenta
Una mujer y su hija caminan en un refugio temporal en Blufields, por la tormenta «Bonnie». / Oswaldo Rivas, AFP.

Pobres resignados ante Bonnie

En el barrio El Canal, cerca de la costa, Leslie Aguilar, 38 años, una mujer discapacitada, esperaba resignada en su endeble casa de madera, mientras comía un plato de arroz junto a su hija.

«Dios dijo que de una u otra manera íbamos a fallecer, pero si la situación empeora vamos a evacuar», comentó.

En este barrio habitan unas 3,000 personas, en su mayoría pescadores, varios de la etnia creole, en condición de extrema pobreza. Sus calles son estrechas, lodosas y con olor a pescado.

Las casas son de madera y están sobre pilotes, típicas de esta parte del Caribe, para evitar que el agua de las lluvias que se acumula en los suelos entre a sus viviendas.

El gobierno tomó medidas preventivas también en ciudades que están en la trayectoria de la tormenta en la región del Pacífico.

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