Avícola Campestre, empresa de origen migueleño que forma parte de Grupo Campestre, inicia la ejecución de su plan de crecimiento 2026-2030 con la colocación de la primera piedra de Granja Vado Marín, un proyecto que representa una inversión aproximada de US$12.3 millones. 

Esta primera etapa contempla la construcción de 12 galpones tecnificados, diseñados para albergar una producción de 4.6 millones de pollos de engorde al año, equivalentes a 22.5 millones de libras anuales. La obra marca el comienzo de una estrategia de expansión destinada a incrementar la capacidad productiva, incorporar nuevas tecnologías y fortalecer la competitividad de la agroindustria salvadoreña.

El proyecto forma parte de un programa de inversión calificado, por US$77.8 millones, que contempla siete iniciativas estratégicas a desarrollarse durante los próximos cuatro años. Entre ellas se encuentran la construcción de nuevas instalaciones para pollos de engorde, una granja de aves reproductoras para producir huevo fértil propio, la ampliación de la planta de incubación y la modernización de la planta de procesamiento de pollo, cuya capacidad instalada se proyecta triplicar. 

Asimismo, se contempla ampliar la planta de alimentos concentrados para triplicar su producción, incorporar nuevas tecnologías a los procesos industriales y desarrollar proyectos de generación energética. El plan incluye nuevos galpones de engorde, fortaleciendo la integración de la cadena productiva de Avícola Campestre.

“Hoy la inversión que anunciamos se convierte en obra. Este es un paso importante para Avícola Campestre y para Grupo Campestre, porque demuestra nuestra decisión de seguir creciendo en El Salvador, modernizando nuestros procesos y generando nuevas oportunidades desde San Miguel, la ciudad donde nació nuestra empresa avícola, hace 27 años. Queremos que esta inversión se traduzca en mayor productividad, empleos y alimentos de alta calidad para las familias salvadoreñas”, expresó el ingeniero Sergio Romero, Director de la Unidad de Negocios de Avicultura y Energía de Avícola Campestre.

La ejecución del plan también representa una oportunidad para dinamizar la economía del oriente del país mediante la generación de empleo y la contratación de servicios vinculados con la construcción, la tecnología y la operación agroindustrial. 

De acuerdo con las proyecciones de la empresa, se crearán más de 860 oportunidades laborales entre puestos permanentes y empleos asociados a la ejecución de los proyectos, cuya fase constructiva se extenderá aproximadamente tres años. Las nuevas operaciones requerirán personal especializado, incluidos ingenieros agrónomos, médicos veterinarios, profesionales comerciales y técnicos, contribuyendo al fortalecimiento del talento humano en San Miguel y otros municipios de la zona oriental.

El proyecto ha contado desde sus primeras etapas con el acompañamiento de la Secretaría de Comercio e Inversiones de la Presidencia de la República, que ha trabajado de manera cercana con Avícola Campestre para facilitar el desarrollo de su iniciativa de expansión y contribuir a generar las condiciones necesarias para su materialización.

Este esfuerzo permitió posteriormente articular el trabajo con INVEST y el Ministerio de Economía, incorporando el proyecto a los mecanismos establecidos en la Ley para el Fomento de la Expansión de las Inversiones, bajo la cual la empresa obtuvo la calificación correspondiente para acceder a los incentivos previstos. Esta experiencia refleja la importancia de una gestión pública coordinada, en la que el acompañamiento temprano a los inversionistas, la articulación entre instituciones y los instrumentos de política económica contribuyen a transformar proyectos empresariales en inversiones concretas, capacidad productiva y nuevas oportunidades de empleo.

Un proyecto sustentable

Uno de los componentes más relevantes de la expansión será la incorporación de soluciones de economía circular y generación de energía renovable. La operación avícola proyecta generar aproximadamente 7,300 toneladas de residuos orgánico, derivados de los proceso de la granja Vado Marín, que podrán aprovecharse mediante un sistema de biodigestores para producir biogás, con una generación estimada de 3,600 megavatios-hora de energía con biogás. 

A esta iniciativa se sumará un proyecto de energía fotovoltaica con una capacidad prevista de 2.5 megavatios para autoconsumo. que se suman a los que ya se tiene, totalizando 4 megavatios para ser utilizados en la compañía. Ambas tecnologías buscan aprovechar los recursos disponibles, reducir la dependencia de fuentes convencionales de energía y mejorar la eficiencia ambiental de las operaciones, junto con la implementación de procesos modernos de bioseguridad y manejo responsable de residuos.

El crecimiento de Avícola Campestre también permitirá fortalecer el abastecimiento de productos avícolas en el mercado salvadoreño y respaldar la operación de la cadena de restaurantes Pollo Campestre, que forma parte del mismo Grupo empresarial. La modernización de las instalaciones de incubación, procesamiento y producción de alimentos concentrados busca consolidar un modelo de operación integrado, capaz de incrementar los volúmenes de producción, optimizar recursos y mantener estándares de calidad. 

“Nuestra visión es convertirnos en un referente de innovación agroindustrial en Centroamérica. No se trata únicamente de producir más, sino de producir mejor, con tecnología, eficiencia energética y procesos responsables”, destacó Sergio Romero.

Con esta primera piedra, Avícola Campestre inicia una nueva etapa de crecimiento empresarial que combina inversión nacional, innovación tecnológica, sostenibilidad y generación de empleo. 

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