Estos criminales operaban en las colonias El Limón, Villa Kiwanis y Los Arenales, así como en las comunidades Santa Rosa y Guayacán, del distrito de Soyapango. Todos fueron capturados gracias al Régimen de Excepción y también son procesados por otros delitos. Las condenas fueron impuestas por el Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado de San Salvador.




