Faustino Aguilar Cortez abusó sexualmente de la menor en dos ocasiones durante 2026. Los ataques ocurrieron en la casa de la víctima, a la cual el imputado tenía acceso gracias al vínculo de confianza que mantenía con la familia de la niña.
Cortez mantuvo amenazada y manipulada a la menor hasta que uno de los ataques hizo que requiriera asistencia médica. El personal de salud alertó a las autoridades, quienes iniciaron el protocolo de investigación correspondiente.
La condena fue impuesta por el Tribunal Segundo de Sentencia de Sonsonate.
