Los ataques de Joel Antonio Morán Vásquez iniciaron en 2024 y continuaron hasta 2026. El imputado aprovechaba las ocasiones en que la madre de las víctimas salía de casa para someterlas a tocamientos indebidos y abusar sexualmente de ellas de manera constante.
Una de las menores logró vencer el miedo provocado por las amenazas de Morán y contó a su madre sobre los abusos. Ante esta situación, la madre interpuso rápidamente la denuncia.
