Unos 20 imputados vinculados a la Pandilla 18, que operaba en el distrito de Cuscatancingo, en San Salvador, enfrentan juicio por extorsión y otros delitos cometidos contra habitantes de esa zona.
Los sujetos son señalados por delitos como conspiración y asociaciones delictivas, agrupaciones ilícitas, amenazas, extorsión y extorsión agravada, según la acusación presentada por la Fiscalía General de la República.
De acuerdo con la Fiscalía, el caso se originó tras la denuncia de una víctima, quien aseguró que recibía exigencias para entregarles fuertes cantidades de dinero semanales para poder trabajar en la zona y evitar daños a sus empleados y a su patrimonio.
Por temor a represalias, la víctima accedió a hacer pagos, pero a la vez hizo la denuncia ante las autoridades, lo que permitió iniciar la investigación por el delito de agrupaciones ilícitas y de extorsión con el uso de herramientas especiales de investigación.
A través de las indagaciones se pudo identificar a nueve víctimas más de extorsión, así como casos de proposición y conspiración en el delito de homicidio agravado, privación de libertad, entre otros hechos atribuidos a la estructura criminal.
La pandilla mantenía un control territorial en la jurisdicción para exigir el pago de la denominada «renta» a comerciantes y habitantes de la zona.
Actualmente, los 20 imputados enfrentan audiencia de forma virtual, mediante enlace, ante el Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado. La Fiscalía espera que a través de la prueba testimonial y documental recabada se logre una condena contra los procesados.
