La crisis interna del partido VAMOS se agudiza y deja al descubierto la división que tiene enfrentadas a las autoridades del instituto con su diputada Claudia Ortiz, quien enfrenta un proceso sancionatorio que ha generado diversas reacciones entre los afiliados.
Ortiz se ha postulado para competir en las internas por la secretaría general del partido, bajo la planilla de «Avancemos». Actualmente este cargo lo ejerce la diputada suplente Cesia Rivas, y vence el 25 de septiembre próximo.
Por un lado, el partido no ha brindado detalles sobre los señalamientos contra Ortiz; únicamente dio a conocer que el Tribunal de Honor y Disciplina será el encargado de resolver «los asuntos sometidos a su consideración, garantizando el debido proceso, derecho de defensa», agregando que «no realizará pronunciamientos públicos sobre el contenido, las personas o el estado particular de los expedientes», según comunicó en redes sociales el 4 de septiembre.
Ayer, el partido anunció la suspensión temporal de la elección de autoridades, proceso que inicialmente estaba programado para el 20 de septiembre. El Consejo Ejecutivo Nacional del instituto argumentó que la Comisión Electoral Permanente, que pidió suspender el proceso de elección, debe integrarse con tres miembros para su funcionamiento y operatividad, y no de uno como está.
Mientras tanto, Ortiz y otros integrantes del partido se manifestaron con pronunciamientos en redes sociales para referirse abiertamente a la problemática.
«Yo no me fui de VAMOS. Tal vez pronto toque preguntarnos quién terminó dejando a quién afuera. Pero, sobre todo, por qué hubo tanto miedo de dejar que la gente decidiera», publicó en X la diputada.
Rivas reiteró ayer en la misma red social que Claudia Ortiz «no ha sido expulsada», al tiempo que mencionó que «por respeto a todas las personas involucradas, no corresponde convertir estos procesos en un debate público ni anticipar conclusiones».
A inicios de este mes la diputada denunció que «en plena campaña para la elección interna de VAMOS, he sido notificada de un proceso ante el Tribunal de Honor en el que se pide mi expulsión del partido y se me notifica la suspensión de mis derechos como afiliada».
Señaló también que dicho tribunal lo integran dos personas y que «una de ellas con afinidad a la actual secretaria general, fue candidata de la planilla que hoy compite contra la que lidero».
