Grupos criminales han robado por años combustible de los ductos de la petrolera estatal Pemex, pero son nuevos estos «centros de procesamiento ilícito de combustible». La fiscalía no informó de arrestos.
El robo de combustible representó una pérdida de unos 530 millones de dólares a Pemex al cierre del segundo trimestre. Es un 20% más con respecto al mismo periodo de 2025. Las plantas irregulares fueron ubicadas en los estados de San Luis Potosí, Hidalgo y Morelos, en el centro del país. La fiscalía divulgó fotografías de inmensos tanques en instalaciones industriales y tuberías interconectadas.
Las autoridades informaron que incautaron contenedores y máquinas además del combustible.El movimiento constante de camiones cisternas escoltados por otros vehículos encendió las alarmas de las autoridades, indicó el comunicado. La toma clandestina de un ducto de Pemex terminó con una explosión en 2019 que dejó 137 muertos en Hidalgo.
