Un funesto incendio cambió para siempre la vida de la familia Cortés Mejía. La madrugada de ayer se generó una ignición, según vecinos debido a un posible cortocircuito en un ventilador, dentro de la humilde vivienda de lámina y madera en un asentamiento en Los Bordos de Esquipulas en San Pedro Sula, Cortés, Honduras. Cuando se generaron las llamas los habitantes se encontraban dormidos, por lo que su tiempo de reacción fue menor y no pudieron escapar para ponerse a salvo.
La madre y cabeza de hogar, identificada como Mirta, aseguró a los medios de comunicación hondureños que había salido muy temprano de la vivienda para ir a trabajar lavando ropa ajena. Otro hijo de ella, menor de edad, no pernoctó en dicha estructura por lo que solo ellos dos sobrevivieron al siniestro. Doña Mirta le colocaba candado al interior de la vivienda, como medida de seguridad contra ladrones.
Los cuerpos ingresaron a Medicina Forense donde se les realizarán pruebas odontológicas y de ADN para la identificación, dijo un portavoz; indicó además que algunos fallecidos no cuentan con partida de nacimiento.
