Este fuego ha despertado alarma en España, aún marcada por el virulento siniestro forestal de la semana pasada en la provincia de Almería, en la región sureña de Andalucía, que se cobró 13 vidas y destruyó 7,000 hectáreas.
En primera línea del cambio climático en Europa, España ha vivido en los últimos años olas de calor cada vez más largas y frecuentes, con temperaturas superiores a los 40 ºC, que crean condiciones perfectas para los incendios forestales.
En el incendio declarado el miércoles en el municipio de Orés, una zona poco poblada de Aragón donde se evacuaron cinco pequeños pueblos, los bomberos lucharon toda la noche del jueves al viernes pero «el fuego se mantiene muy activo», advirtió el Gobierno de Aragón en un comunicado.
Más de 450 bomberos, apoyados por 300 miembros del ejército y unos 30 medios aéreos que descargaron agua sobre las llamas, siguen combatiendo este viernes el fuego.
En 2025, más de 393,000 hectáreas fueron arrasadas por el fuego en España, según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), la cifra más alta en la historia reciente.
En lo que va de año, ya son 72,488 las hectáreas del país quemadas, según EFFIS.
