Walter Noé García Velásquez, conductor de la empresa de rapiditos Etramevas de Honduras, fue asesinado mientras visitaba a sus hijos en la colonia La Pradera.
Las autoridades indicaron que el lugar donde ocurrió el crimen controlado por la pandilla 18 en Tegucigalpa. El cuerpo de García quedó dentro de la unidad del transporte colectivo donde trabajaba recientemente, que cubre la ruta terminal-Guadalupe-Centro.
De acuerdo con reportes, Walter había trabajado durante años en la ruta 2 en la misma colonia antes de intentar probar suerte en una empresa de taxis colectivos de un centro comercial. La experiencia no le resultó como esperaba, así que regresó al rubro de los rapiditos hace unos días.
García vivía en el sector de Los Cármenes, un territorio con presencia de la pandilla de la Mara Salvatrucha (MS-13), lo que lo colocó en una zona de alto riesgo. “Era un muchacho bien amable, da pesar lo que le ha pasado”, escribió un pasajero en redes sociales tras conocer la noticia.

