La tensión en el mercado petrolero se incrementó el miércoles ante la perspectiva de un bloqueo prolongado en el estrecho de Ormuz, lo que ha disparado los precios del crudo a los niveles que alcanzó al comienzo de la guerra en Oriente Medio.
El barril de West Texas Intermediate, con entrega en junio, se disparó un 6.96 %, hasta los $106.88 al cierre de la jornada. El Brent del mar del Norte, con entrega en el mismo mes, subió un 6.09 % hasta los $118.03.
Al principio de la sesión, este importante indicador mundial llegó hasta los $119.76, el precio más alto registrado durante los dos meses de crisis en Oriente Medio. Incluso alcanzó un récord desde mediados de 2022, provocado entonces por la invasión rusa de Ucrania.
Según un alto cargo de la Casa Blanca, el presidente estadounidense, Donald Trump, asomó ante dirigentes del sector petrolero que el bloqueo de los puertos de Irán podría prolongarse «varios meses» de ser necesario.
En ese caso, «el bloqueo de Irán en el estrecho de Ormuz también debería prolongarse», señala Arne Lohmann Rasmussen, de Global Risk Management.

