Las reservas comerciales de crudo en Estados Unidos alcanzaron la semana pasada su nivel más alto desde junio de 2023, según cifras publicadas ayer por la Administración de Información Energética (EIA), a pesar de las interrupciones en el suministro desde el Golfo Pérsico.
Durante el período de siete días que finalizó el 17 de abril, las reservas aumentaron en 1.9 millones de barriles, alcanzando los 465.7 millones de barriles, 26 millones más que antes del inicio del conflicto en Oriente Medio.
Este último aumento sorprendió al mercado, que esperaba una disminución de 2 millones de barriles, según la mediana de un consenso recopilado por Bloomberg.
El bloqueo por Irán del estrecho de Ormuz, uno de los puntos clave del conflicto, está privando al mercado petrolero de más de 10 millones de barriles de crudo diarios.
La semana pasada, un aumento de las importaciones (en 15 %) junto con una caída de 8 % de las exportaciones explicaron en gran medida este incremento. La producción estadounidense se mantuvo estable, en 13.6 millones de barriles diarios, y las refinerías redujeron su tasa de utilización del 89.6 % al 89.1 %.
La EIA destacó también una nueva retirada de 4.1 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo del país.
