La Azulita entrenó en Guatemala y mantiene vivas sus opciones de clasificación en el Premundial Sub-17
La selección salvadoreña sub-17 dejó atrás la derrota 2-1 frente a Cuba y retomó los entrenamientos este martes en una cancha privada de Ciudad de Cayalá, Guatemala, con la mirada puesta en su tercer y decisivo partido del Premundial Sub-17 de Concacaf ante Curazao.
La sesión se desarrolló en un ambiente sobrio y de concentración total. Los dirigidos por Víctor Pastora realizaron los trabajos de calentamiento en silencio, reflejo del momento que atraviesa La Azulita, que busca mantenerse con vida en la lucha por la clasificación mundialista.
Al entreno se presentaron 20 jugadores, con una única ausencia: Andrew Sorto. El delantero, formado en academias del LAFC, no se encuentra al cien por ciento debido a problemas estomacales, por lo que fue resguardado y no participó en la práctica previa al encuentro de este miércoles 11 de febrero.
Sorto ya había evidenciado molestias físicas en el partido ante Cuba, del cual salió al inicio del segundo tiempo tras una primera mitad en la que no logró desplegar su mejor versión.
En lo deportivo, El Salvador Sub-17 atraviesa un panorama complicado en el grupo. La clasificación depende no solo de su desempeño ante Curazao, sino también del resultado entre Cuba y Belice. Un empate o triunfo cubano sellaría su pase automático a la siguiente fase.
Para avanzar, La Azulita necesita una victoria de Belice sobre Cuba, derrotar a Curazao y superar a los caribeños en diferencia de goles, donde actualmente Cuba registra +2 y El Salvador +1.
Conscientes del desafío, los juveniles salvadoreños apuestan a cerrar el Premundial con un triunfo que les permita mantener el sueño mundialista rumbo a Catar 2026.
