El Juzgado Especializado de Sentencia para una vida libre de violencia y discriminación para la mujeres de San Salvador impuso una condena de 35 años de prisión a un sujeto declarado culpable del feminicidio de su expareja en Ayutuxtepeque, según la acusación, el crimen ocurrió en agosto de 2024, cuando la victima fue interceptada por Reynaldo Neftaly Figueroa Ortiz, al regresar a su vivienda.
Tras una discusión, la asfixió y luego se sumó a la búsqueda iniciada por familiares ante la desaparición, el cuerpo fue localizado al día siguiente. El juzgado tomó en cuenta pruebas testimoniales, y digitales, entre ellas el registro de antenas telefónicas que lo ubicaban en la escena del hecho, así como la condición de vulnerabilidad de la victima, con quien mantuvo una relación desde que ella era menor de edad.
