Un juez de Jiquilisco, Usulután, decretó que David Jonathan Castro Domínguez, de 30 años, siga detenido tras ser acusado por la fiscalía del delito de suicidio feminicida por inducción o ayuda en calidad de autor directo. El 12 de julio de 2025, en una tienda de ropa de la avenida Joaquín Pineda, distrito de Jiquilisco, Castro Domíguez entregó a la víctima una joven de 21 años un objeto que contenía una sustancia con la que ella atentó contra su vida. Cámaras de videovigilancia registraron que el acusado no intentó detenerla ni prestó auxilio tras el hecho.
A través de un comunicado, que el procesado ejercía sobre la víctima superioridad moral e intelectual, así como violencia económica, prueba testimoniales y documentales presentadas al juzgado evidenciaron un ciclo de violencia previo y que la joven ya había tenido intentos suicidas, por lo que recibía atención psicológica.
La mujer fue trasladada a un centro asistencial poco después del incidente, pero murió ese mismo día por intoxicación, el juzgado primero de paz de Jiquilisco impuso la medida cautelar y remitió el expediente al Tribunal Especializado para una vida libre de violencia para las mujeres en San Miguel, donde continuará el proceso.
La Ley Especializada para una Vida Libre de Violencia contra la Mujeres en El Salvador (LEIV) establece en su artículo 48 que quien induja a una mujer al suicidio o la ayude a cometerlo tendrá como pena de cinco a siete años de prisión. La Organización de Mujeres Salvadoreñas en Paz (Ormusa) ha documentado que entre 2018 y 2022 se han detectado al menos 71 casos de víctimas de suicidios feminicidas por inducción o ayuda, en edades que iban desde los 0 y 9 años hasta más de 80 años de edad.

