Cientos de personas se congregaron la mañana de este domingo para manifestarse en defensa del último remanente de área verde de la finca El Espino, ubicada entre Antiguo Cuscatlán y San Salvador.
La movilización, integrada por ciudadanos, ambientalistas y organizaciones locales, tuvo como objetivo exigir la protección de este espacio natural, considerado uno de los pocos pulmones que quedan en la zona metropolitana.

La preocupación surge ante reportes que señalan la posible construcción de nuevas instalaciones del Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO) dentro de los terrenos de la finca. De concretarse el proyecto, se teme que se proceda con la tala de numerosos árboles, lo que afectaría gravemente el ecosistema local.

“Lo que estamos pidiendo es sentido común y responsabilidad ambiental. No podemos seguir perdiendo nuestras áreas verdes”, expresó uno de los asistentes.

Hasta el momento, las autoridades no han brindado declaraciones oficiales sobre el futuro de la finca ni sobre los permisos ambientales correspondientes.
