Israel bombardeó este lunes Líbano y la Franja de Gaza, donde combate a los movimientos islamistas Hamás y Hezbolá, después de que el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, propusiera una tregua de dos días en el territorio palestino.
En un contexto de alta tensión regional, el jefe de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, el general Hosein Salami, alzó el tono y amenazó a Israel con unas «consecuencias amargas inimaginables» tras los bombardeos que efectuó el sábado contra instalaciones militares de la República Islámica.
«Utilizamos todos los medios disponibles para responder con firmeza y eficacia a la agresión del régimen sionista», declaró por su parte el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baghaei.
Al menos cuatro soldados murieron por los bombardeos israelíes, según el ejército, y los medios iraníes indicaron este lunes que el ataque también mató a un civil.
A petición de Irán que apoya a Hezbolá y a Hamás frente a Israel, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá este lunes con carácter de urgencia, a las 7:00 de la noche, para tratar sobre Oriente Medio.
La guerra en la Franja de Gaza se desencadenó por el ataque del movimiento islamista palestino Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023. Al día siguiente y en apoyo a Hamás, aliado suyo, el movimiento libanés Hezbolá abrió un frente contra Israel, que derivó en una guerra abierta el pasado septiembre.
En la Franja de Gaza, el ejército israelí anunció que mató a «decenas de terroristas» en Jabaliya, en el norte del enclave, donde emprendió una ofensiva el 6 de octubre para, según afirma, impedir que los combatientes de Hamás se reagrupen.
Según rescatistas locales, los bombardeos continúan en el centro y en el norte de Gaza, donde un dron israelí mató a tres personas.
