Cuatro días después que Xiomara Castro cancelara un tratado de extradición con Estados Unidos, su gobierno se encuentra sumido en una crisis derivada de los nexos de sus parientes y funcionarios con narcotraficantes.
El sábado, el cuñado de Castro, Carlos Zelaya, hermano del expresidente Zelaya, anunció su dimisión al Congreso para enfrentar una investigación sobre nexos con traficantes de droga. Poco después el hijo de Carlos Zelaya y sobrino de Xiomara Castro, José Manuel Zelaya, se vio obligado a renunciar como ministro de Defensa.
Carlos Zelaya fue mencionado en marzo pasado en el juicio en el que fue condenado por narcotráfico en Nueva York a 45 años el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (2014-2022).
Zelaya secretario del Congreso Nacional de Honduras y fuerte operador político del gobierno, habría recibido hasta 200 mil dólares en sobornos de la banda de narcotraficantes conocida como Los Cachiros, según reveló en febrero de este año el jefe de ese cártel, Devis Leonel Rivera Maradiaga, durante su testimonio en el octavo día de juicio contra el expresidente Juan Orlando Hernández en una corte estadounidense que lo juzga por narcotráfico.
El fiscal general de Honduras, Johel Zelaya, que asumió en noviembre pasado, mandó a un equipo a escuchar las audiencias en el juicio contra Hernández en Nueva York e investigar a los hondureños que fueran mencionados.
«Continuaremos con nuestras investigaciones, no descansaremos hasta que la verdad prevalezca en Honduras y se le dé justicia al pueblo hondureño. ¡Sea quien sea!», aseguró el fiscal luego de la declaración del diputado Zelaya.
En agosto pasado, el fiscal -que no tiene vínculos familiares con los miembros del gobierno, pese a llevar el mismo apellido- anunció que llamaría a declarar a unas 36 personas que fueron mencionadas en el proceso, uno de ellos Carlos Zelaya.
Zelaya admitió haberse reunido con los narcotraficantes pero sostuvo que cayó en una trampa en una reunión en la que solo hubo un ofrecimiento de dinero para la campaña de Mel Zelaya, el esposo De Castro, en 2013.
El escándalo estalló después de que Castro cancelara el miércoles el tratado de extradición con Estados Unidos, que permitió encarcelar a unos 50 hondureños ligados al tráfico de droga, entre ellos poderosos políticos, lo que alimentó sospechas de que había miembros del gobierno izquierdista vinculados a narcos.
Castro se vio obligada a nombrar a la precandidata Rixi Moncada, una aliada muy cercano al partido Libre y a la familia Zelaya-Castro, como ministra de Defensa. Moncada es precandidata a la presidencia por el partido Libre.
