El Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador condeno a 50 años de prisión a Carlos Ovidio León, quien fue hallado culpable del delito de homicidio agravado en relación a los casos de José Castañeda y Eduardo Ceballos.
Los homicidios tuvieron lugar el 14 de septiembre de 2009, a las 9:30 de la mañana, en un microbús de la ruta 140, el cual hizo una parada en las proximidades de la Cárcel de Mujeres, en Ilopango, San Salvador. Durante esta parada, varios pasajeros abordaron el vehículo, incluyendo tres individuos con apariencia pandilleril: dos hombres y una mujer. Entre ellos, Carlos Ovidio se ubicó en la parte trasera del microbús.
Según el testimonio de un testigo protegido que presenció las acciones de estos individuos, al llegar al desvío de Apulo, estos se pusieron de pie. Uno de ellos disparó al conductor, lo que llevó al cobrador a intervenir en defensa del conductor. Sin embargo, Carlos Ovidio le disparó repetidamente al cobrador.
El otro perpetrador, José Ángel Vásquez, ya había sido condenado por otro tribunal en relación a estos mismos hechos.
