26 octubre, 2020

Ruth Bader Ginsburg recibirá funeral de honor en el Capitolio

La icónica jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos, Ruth Bader Ginsburg, será la primera mujer que recibirá el honor de ser velada en el Capitolio, la sede del poder Legislativo de los Estados Unidos.

El pasado viernes 19 de septiembre, la incansable Ginsburg, luchadora por los derechos civiles y de las mujeres, falleció a sus 87 años, dejando atrás un legado de lucha por fortalecer la democracia estadounidense y acercar los beneficios de esta a las minorías.

Esta vela de honor comenzará el viernes.

La presidenta de la Cámara de Representantes del Congreso, Nancy Pelosi, anunció esta alta distinción a inicios de esta semana y describió la muerte de Ginsburg como una “pérdida incalculable para nuestra democracia y para todos los que se sacrifican y luchan para construir un futuro mejor para nuestros hijos”.

Esta ceremonia de honor solo estará abierta a algunos invitados para evitar aglomeraciones, en vista de los riesgos de contagio de COVID-19.

Y es que el legado de la jueza Ginsburg ha movido a centenares de estadounidenses, y particularmente ha empoderado a muchas mujeres, por lo que se prevé que una ceremonia abierta provocaría una concentración alta de personas que buscan dar el último adiós a tan incansable luchadora.

Además de este homenaje, hoy y mañana los restos de la fallecida jueza permanecerán en la sede de la Corte Suprema de Justicia, donde sirvió como magistrada desde que fue nominada por Bill Clinton en 1993.

Su ataúd será ubicado bajo un pórtico en la parte alta de los escalones del edificio, algo pensado para procurar la distancia física.

En el pasado, los restos de magistrados fallecidos han sido expuestos por solo un día en la sede del poder Judicial de Estados Unidos. Sin embargo, en vista del impacto que dejó Ruth Bader Ginsburg en el país y de la elevada cantidad de personas que buscará asistir a “despedirse”, se decidió dar un día extra.

De hecho, desde su fallecimiento, los alrededores de la Corte han servido como un memorial al aire libre.

Asimismo, en un momento álgido de una campaña presidencial particularmente polarizada, la memoria de Ginsburg está sirviendo como un factor de unidad para estadounidenses de pensamiento progresista que ven en el prospecto de la reelección de Donald Trump un retroceso a las causas por las que peleó la ahora fallecida magistrada, incluyendo el respeto a las minorías y los derechos civiles y políticos más básicos.

En estos grupos, una consigna importante es luchar para impedir tales retrocesos. De hecho, hay temores de que el presidente Trump corra a hacer una nominación y el Senado, de mayoría republicana, ratifique en la Corte Suprema a una persona de pensamiento muy conservador.

Por: Irvin Pineda.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: